Todos Aman A Un HipÛcrita

Todos Aman A Un HipÛcrita

 

El diccionario define a un hipÛcrita como alguien quien ìpretende ser mejor de lo que realmente es o es piadoso, virtuoso sin realmente serlo.î Un hipÛcrita es alguien que dice una cosa y hace lo opuesto.

 

Una de las principales razones que las personas tienen est·ndares dobles es que ellos desean tener lo mejor de ambos mundos. Van a la iglesia los Domingos, y tan pronto salen por las puertas, regresan a vivir sus vidas ìnormalesî.

 

ìHaz lo correctoî no quiere decir hacer lo que mejor sirve a nuestros deseos lujuriosos. Una falta de respeto por la naturaleza seductiva del pecado ha llevado a muchos a vivir vidas hipÛcritas. En el corazÛn de nuestro corazÛn, sabemos completamente bien que algo est· moralmente incorrecto con nuestras acciones, pero lo hacemos de todos modos porque se siente bien o es conveniente.

 

Las personas cometiendo los actos hipÛcritas normalmente tratan de usar una forma de razonamiento para justificar sus acciones. Un hombre cometiendo adulterio puede decir que solo est· quebrantando su voto de matrimonio teniendo sexo con prostitutas. El ™ltimo razonamiento es la frase, ìSencillamente no pude ayudarme.î

 

En los pasadps ™ltimos aÒos, varios lÌderes de alto perfil han sido agarrados en hipocresÌa. La grave naturaleza de las equivocaciones morales de algunas personas demuestra que nadie es inmune de tropezar desde una percha alta. He puesto abajo en una lista algunos ejemplos.

 

SalÛn de La Verg¸enza De Los HipÛcritas

 

Jim Bakker ñ Fue una vez la cabeza de la ahora difunta cadena ìAlabemos Al SeÒorî (Praise The Lord)î. A finales de los 80, Bakker fue encontrado en haber tenido una relaciÛn con la secretaria de la Iglesia Jessica Hahn. El compuso la naturaleza salaz de la relaciÛn amorosa al canalizarle $265,000 en soborno. Otra ·rea en donde Bakker fue un hipÛcrita fue su llamado de sacrificar por parte de los donantes para ayudar alcanzar a los perdidos.

 

En su confesiÛn egoÌsta Yo Estaba En Lo Incorrecto, Èl admitiÛ usar fondos de la Iglesia para pagar por carros lujosos y sus seis mansiones. Bakker y su esposa, Tammy Faye, tambiÈn vino con algunas maneras inventivas para malgastar dinero del ministerio. Una vez gastaron $100 en panecillos de canela solo para perfumar el aire de la suite del hotel. Ellos equiparon una casa de perro con aire acondicionado, el cual fue muy ruidoso para que Fido durmiera. Ellos tambiÈn gastaron $60.000 en enseres fijos baÒados en oro para el baÒo.

 

Jimmy Swaggart ñ A finales de los 80, El Ministerio Jimmy Swaggart fue la m·s grande operaciÛn tele-evangelista de su clase. Su operaciÛn registrÛ m·s de $150 millones de dolares anuales. Cada semana, su programa de televisiÛn, ìLa TransmisiÛn de Jimmy Swaggartî, atrajo 8 millones de televidentes. La caÌda del Reverendo Swaggart probablemente fue una de las m·s espectaculares en la historia de la Iglesia. La semilla de su caÌda comenzÛ cuando Èl ayudÛ al compaÒero antip·tico ministro Marvin Gorman de las Asambleas de Dios, quien habÌa sido agarrado en una relaciÛn amorosa extramarital.Ý Cuando el esc·ndalo PTL brotÛ en 1987, Swaggart fue a CNN y le dijo a Larry King que Bakker era ìun c·ncer en el cuerpo de Cristoî.

 

En 1988, Marvin Gorman aprendiÛ que Swaggart habÌa sido visto regularmente en ·reas frecuentadas por prostitutas. ContratÛ a un detective privado para tomar fotos de Jimmy con una prostituta de baja categorÌa de Louisiana llamada Debra Murphree en las afueras del Hotel Travel en Lake Charles, Louisiana. Cuando Swaggart rechazÛ demandas de dinero por chantaje, las fotos fueron enseÒadas a los ancianos de la iglesia. Al momento que los medios de comunicaciÛn supieron del esc·ndalo, El Ministerio de Jimmy Swaggart fue condenado. Sus acciones en contra de Gorman y Bakker se han convertido en casos de estudio de hipocresÌa.

 

Rush Limbaugh ñ RefiriÈndose a si mismo, Limbaugh una vez dijo en broma que era ìun hombre tan virtuoso que podÌas confiarle tu esposa en un Motel 6, de un dÌa para otro, mientras estabas lejos en negocios.îÝ Cuando se trataba de proveer una liderazgo moral para AmÈrica, Limbaugh tenÌa serias palabras para decir sobre muchos temas. Siendo el rey de las conversaciones conservadoras de radio, Rush frecuentemente discutÌa la maldad del problema de la naciÛn con las drogas:

 

ìLo que esto me dice es que demasiados blancos est·n saliÈndose con las suyas con el uso de drogas, demasiados blancos est·n saliÈndose con las suyas vendiendo drogas, demasiados blancos est·n saliÈndose con las suyas comercializando con esta cosa. La respuesta a esta disparidad no es comenzando a dejar salir de prisiÛn a Èstas personas porque no estamos encarcelando a otras que est·n quebrantando la ley. La respuesta es salir y encontrar los que est·n saliÈndose con la suya y tambiÈn sentenciarlos y enviarlos rÌo arriba.î (Octubre 5, 1995, TranscripciÛn del Show de Rush Limbaugh).

 

En octubre del 2003, Rush Limbaugh anunciÛ durante su programa de radio que era adicto a analgÈsicos y que ingresarÌa a un centro de rehabilitaciÛn para ìromper el agarre que este medicamento altamente adictivo tiene en miî. Lambaugh dijo que comenzÛ a tomar analgÈsicos ìhace algunos aÒosî cuando su doctor se los prescribiÛ despuÈs de una cirugÌa espinal. Rush negÛ que sus actos eran hipÛcritas, diciendo, ìMi comportamiento no cambia lo correcto y lo incorrecto. Y sÛlo porque puedo haber estado haciendo algo aparentemente contradictorio a lo que sugerÌa a otros hacer no significa que lo que estaba sugiriendo a otros hacer sea incorrecto.î

 

Porque Rush estaba haciendo sus comentarios antes de comenzar su tratamiento, su mente debe haber estado bajo la influencia de los analgÈsicos. Una persona no puede escapar de la etiqueta de ìhipÛcritaî diciendo que Èl o ella sÛlo estaba ofreciendo una sugerencia a otras personas. Los hechos hipÛcritas involucra hacer lo contrario de lo que uno apoya.

 

Pat Roberston ñ Los problemas para el fundador de la CoaliciÛn Cristiana comenzaron cuando un reportero del periÛdico New York Times descubriÛ que Robertson era dueÒoÝ de un caballo de carrera de 2 aÒos de edad llamado ìMr. Patî. El periÛdico detallÛ la participaciÛn financiera en las carreras en ajustarse en m·s de $500.000. Un periÛdico publicÛ un titular burlÛn, ìAlaben al SeÒor y apuesten 10 a Mr. Pat como posible ganador.î

 

En su defensa, Robertson dijo que no veÌa contradicciÛn entre su condenaciÛn de los juegos y condiciÛn de propietario de una caballo de carrera. ìYo no apuesto, no juegoî, dijo Robertson, ìSÛlo disfruto viendo a los caballos correr y actuar.î Robertson eventualmente dijo a sus seguidores en una carta que habÌa decidido vender su caballo de carrera. ìSiento mucho que mi aficiÛn por la actuaciÛn de atletas equinos les haya causado una ofensa.î

 

William Bennett ñ El primer Secretario de EducaciÛn y Drogas Czar, y autor de El Libro de las Virtudes admitiÛ haber perdido m·s de $8 millones en juegos de azar de casinos. Bennett recibirÌa tanto como $50.000Ý como honorarios por hablar dirigiÈndose a grupos conservadores para tratar sobre cuestiones morales que afrontan a AmÈrica. El dinero que ganÛ r·pidamente terminarÌa en los bolsillos de las personas quienes promueven la clase de valores contra quienes Èl se reunÌa. Un dÌa tÌpico de juegos de Bennett lo dirigirÌa al cuarto de alto lÌmite del casino m·s cercano y derrocharÌa dinero en pÛker de video y m·quinas tragamonedas de $500 por jugada.

 

Bennet fue uno de los m·s grandes crÌticos del presidente Bill Clinton durante su primera ìcaÌda moralî. Por supuesto, su propia credibilidad fue seriamente cuestionada por sus h·bitos de apuestas altas. Cuando se le preguntÛ si era un hipÛcrita, Bennet dijo que no lo era porque Èl no afirmÛ ser una autoridad moral. El tambiÈn dijo que no tenÌa un problema con los juegos de azar.

 

Strom Thurmond ñ ìHipÛcritaî es casi la palabra m·s adecuada que uno puede usar para describir al anterior Senador de los E.E.U.U. de Carolina del Sur, quien hizo su carrera como un leal segregacionista mientras apoyaba su propia hija de raza mixta nacida de su relaciÛn con una criada de la familia de 16 aÒos. La hija, Essie Mae Washington-Williams de 78 aÒos, revelÛ la relaciÛn despuÈs de su muerte. Cuando le preguntaron por que permaneciÛ en silencio todos esos aÒos, ella dijo que no querÌa hacerle daÒo. Por supuesto, su espÌritu humilde hizo que el pap· querido parezca tanto m·s un sinverg¸enza. Thurmond dijo que los blancos y negros no deberÌan tener que verse los unos a los otros. ìTodas la bayonetas del EjÈrcito no podrÌan forzar al Negro en nuestras casas, colegios, iglesias y en nuestros lugares de recreaciÛn y diversiÛnî, dijo Èl.

 

El senador si demostrÛ un extraÒo pedazo de honor cuando le pagÛ a su hija para que asistiera a la universidad. El tambiÈn le enviÛ el dinero antes de su matrimonio y despuÈs que estaba viuda y con cuatro hijos.

 

Jesse Jackson ñ Si hubiese una recompensa por la hipocresÌa, Reverendo Jesse Jackson serÌa un fuerte contendiente. Durante los dÌas oscuros del esc·ndalo sexual de Bill Clinton con MÛnica Lewinsky, Jackson condujo con valentÌa hacia los medios de comunicaciÛn y fue a ver al presidente para ofrecerle asesoramiento moral. Jackson trajo con Èl a su empleada Karin Stanford, quien estaba visiblemente embarazada.

 

DespuÈs se descubriÛ que Jackson era el padre del niÒo. Para tratar de cubrir su ìpequeÒo errorî, el buen reverendo usÛ dinero de la organizaciÛn para arreglar que su compaÒera de juego viva en una casa valorada en $345.000 y recibiera $10.000 mensuales. Porque Jesse Jackson es un querido de los medios de comunicaciÛn liberales, la magnitud de su hipocresÌa se perdiÛ r·pidamente por la prensa cuando declararon que toda la relaciÛn amorosa habÌa sido resuelta.

 

Siendo HipÛcrita acerca de los HipÛcritas

 

Todos estarÌan de acuerdo que la hipocresÌa de cualquier forma no es buena. Sin embargo, debido a los defectos morales de varios lÌderes permite a la persona promedio justificar su propias desigualdades morales, la actual perspectiva de la hipocresÌa tiende a ser bastante positiva. Esto es particularmente verdad para aquellos que no son Cristianos. Ellos parecen amar cuando figuras de autoridad son agarrados con sus pantalones abajo.

 

Si el presidente de la ConvenciÛn Bautista del Sur fue agarrado en una incursiÛn de prostituciÛn, o si el Papa fue descubierto ser dueÒo de acciones de un casino en Las Vegas, millones de personas usarÌan estos penosos ejemplos de inmoralidad para razonar sus propias transgresiones menores.

 

Porque Dios nos creÛ con una br™jula moral incorporada, sentimos constantemente la necesidad de justificar nuestras acciones. Es muy confortante estar en capacidad de seÒalar las acciones de otros y decir, ìYo puedo tener mis faltas, pero yo no soy tan malo como Èl.î

 

La racionalidad es una herramienta ™til para liberarnos de la culpa y quitarnos de nuestra responsabilidad. Una persona que tiene 70 libras de exceso de peso puede mirar aÝ alguien que tiene 150 libras de exceso de peso y maravillarse de la obesidad del otro. Pero la persona no puede hacerse m·s delgada encontrando a personas que son m·s gordas que Èl. Puede tener un porcentaje menor de grasa en el cuerpo que la otra persona, pero sin embargo, de acuerdo a las pautas b·sicas de peso, Èl todavÌa est· gordo.

 

øCÛmo Se Metieron Ellos En Ese LÌo?

 

Si tendrÌas que estudiar 100 casos de hipocresÌa, dudo que encuentres a una sola persona que tenÌa la intenciÛn de convertirse en un hipÛcrita. La mayorÌa de las personas comienza con buenas intenciones y a lo largo del camino de alguna manera sus valores morales se desvÌan.

 

Porque a nuestra carne le gusta las cosas del mundo, el comprometimiento es inevitable para aquellas personas que juegan con la tentaciÛn. Si sigues bailando al borde del abismo, eventualmente te caer·s. Le toma a las personas que son honestas y humildes conocer sus lÌmites.

 

El ApÛstol Pablo dio algunos consejos muy buenos a los de TesalÛnica en cÛmo evitar convertirse en un hipÛcrita. Les dijo, ìabsteneos de toda forma de malî (1 Tesalonicenses 5:22 LBLA). Note que dijo que los Cristianos no solo deben abstenerse de cualquier cosa que sea mala, sino tambiÈn debemos abstenernos de cualquier cosa que parece estar mal.

 

Lo que hace de este consejo uno tan bueno para seguir es nuestra inhabilidad, a veces, de hacer uso adecuado de juicio para evitar pecado. Para cuando nos damos cuenta que hemos llegado muy lejos, se hace difÌcil el dar la vuelta.

 

Muchos creyentes que han decidido que ning™n daÒo resultarÌa de salir a tomar unos pocos tragos con amigos o compaÒeros de trabajo luego se preguntan como el alcohol fue capaz de destruir sus vidas.

 

Un viejo anuncio del servicio p™blico acerca de la bebida instaba a las personas en conocer sus lÌmites. El problema con este consejo es que la ™nica manera para una persona saber sus lÌmites es super·ndolos, algunas personas pueden ver sus lÌmites sÛlo al ser alcanzados cuando terminan en la c·rcel por conducir bajo efectos del alcohol.

 

La Imagen Es Todo

 

Cuando las personas se presentan como lÌderes morales, autom·ticamente se comprometen a vivir por un est·ndar alto. Pat Robertson y William Bennett, dos de los ejemplos listados en el SalÛn de Verg¸enza de Los HipÛcritas, se dieron cuenta de esto de la manera dura. Robertson dijo que sÛlo era dueÒo de una caballo de carrera porque le gustaba el deporte. Bennett argumentÛ que Èl realmente nunca se habÌa presentado como una autoridad moral. Ambos hombres se estigmatizaron como hipÛcritas al caer en la regla de moralidad m·s fundamental ñ el liderazgo se hace con ejemplo.

 

La Biblia advierte que los lÌderes ser·n juzgados con mayor severidad que otros. Si alg™n lÌder religioso sabÌa de los est·ndares duros que los afrontan, ellos probablemente reemplazarÌan sus tÌtulos de ìobispoî, ìdi·conoî, o ìsu santidadî con un tÌtulo m·s humilde de un sencillo ìportador de mensajeî.

 

ìHermanos mÌos, no os hag·is maestros muchos de vosotros , sabiendo que recibiremos un juicio m·s severo.î (Santiago 3:1 LBLA)

 

Uno de los m·s grandes ejemplo de hipocresÌa en la Iglesia en la actualidad son los predicadores m·ximo-billete que se enredan con bienes del mundo. Es un testimonio de contradicciÛn destructiva para los hombres seÒalar al Cielo como su esperanza final mientras ellos contin™an anhelando todas las cosas m·s agradables de esta vida. El ejemplo que Jes™s dio en Su Vida en la tierra deberÌa ser suficiente razÛn para que nosotros tendamos hacia la modestia.

 

ìY Jes™s le dijo*: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dÛnde recostar la cabeza.î (Mateo 8:20 LBLA)

 

Porque la principal tarea de un comentarista moral es convencer a las personas de hacer las cosas que contradicen sus deseos carnales, cualquier indicador de doble est·ndar destruye por completo el mensaje.

 

Cuando estaba en la secundaria, el Sr. Block, mi profesor de historia, le hablÛ a la clase de los peligros de fumar. El tuvo buenas intenciones en advertirnos acerca de fumar, pero comprometiÛ su mensaje con un interÈs financiero conflictivo.

 

Porque el Sr. Block le habÌa dicho a la clase previamente que era dueÒo de acciones en una gran empresa de tabaco que habÌa hecho extremadamente bien para Èl, dijo, ìNo me importarÌa recibir un golpe en mis acciones si eso significara que ustedes jÛvenes amigos no tomen el h·bito.î Porque sus ganancias de capital fueron obtenidas por personas consumiendo tabaco, su Ètica y su portafolio estaban mutuamente en conflicto.

 

El Peligro De Muy Pocos HipÛcritas

 

Uno de mis pasatiempos favoritos es la investigaciÛn de comentarios profÈticos escritos hasta los aÒos 1800. Al leer los libros antiguos sobre profecÌa de la Biblia, puedo ser capaz de obtener una perspectiva imparcial de como el mundo est· progresando hacia los ™ltimos tiempos.

 

Es com™nmente conocido que las generaciones que vivieron antes que nosotros tenÌan un fundamento moral mucho m·s fuerte que el que tenemos en la actualidad. La Biblia se usaba como guÌa para resolver toda clase de asuntos que en la actualidad no tendrÌan precedentes. El Libro Bueno era usado como referencia en campos comunes como los negocios, educaciÛn, polÌtica. Por supuesto, se considerarÌa extraÒo -o en algunos casos ilegal- usar la Biblia como manual para la vida diaria.

 

Por extraÒo que parezca, he notado que los gritos sobre la hipocresÌa eran m·s duros en aquel entonces que en la actualidad. Leyendo estos comentarios de 100 aÒos de antig¸edad, tu pensarÌas que estaban viviendo en la era dorada de la hipocresÌa.

 

La decadencia en los est·ndares morales es la razÛn m·s obvia por la que vemos un desvÌo hacia un acercamiento de dos caras de la moralidad. Si las personas no viven acorde a un cÛdigo moral, ellos no podrÌan ser considerados violadores de algo que ellos en primer lugar nunca hicieron el compromiso de seguir. Un HipÛcrita ama a Dios y su pecado. Alguien que est· totalmente depravado no tiene tal contradicciÛn.

 

Muy pocos hipÛcritas vivÌan en Sodoma y Gomorra. Los habitantes de esas dos ciudades estaban completamente dedicados a sus depravaciones, y este hecho no escapÛ de la atenciÛn de Dios. Es muy f·cil ver que nuestra generaciÛn est· dirigida hacia el mismo camino.

 

Dios No Juzga En Una Curva

 

Una vez observÈ un vÌdeo producido por un Cristiano que presentaba a un equipo preguntando individuos al azar si estaban listos para entrar en el Cielo. La mayorÌa de las personas creÌan que estaban en una buena condiciÛn con su Creador. Ellos llegaron a esta creencia concluyendo que de alguna manera estaban a salvo porque ellos sabÌan que habÌan muchos otros que eran peores pecadores.

 

El requisito para salvaciÛn est· solamente basado en como reaccionamos al regalo presentado a nosotros en el Calvario. Se ha estimado que casi 100 mil millones de personas han vivido en este planeta hasta este momento. Si solo una docena de ellos eligieron seguir a Cristo, serÌan parte de unos pocos afortunados.

 

No sÈ de donde las personas obtienen la idea que la salvaciÛn se determina por el hecho que las personas que encajan bajo la categorÌa de ìpersonas agradablesî. Demasiadas personas parecen pensar que solo la mayorÌa del porcentaje de la humanidad malvada ser·n los que no pasar·n el lÌmite.

 

Las bases de la salvaciÛn es confiar en Jesucristo como nuestro Salvador. Puedes ser una personas de est·ndares morales altos, pero si haces de tus obras tu fundamento, no calificar·s para el Reino de Dios.

 

Un mundo lleno de hipÛcritas no puede salvar tu alma eterna. Es muy agradable seÒalar a los hipÛcritas para las excusas, no hay nada que ellos puedan hacer para mejorar tus oportunidades. Dios ya ha determinado sus destinos. La presencia de la hipocresÌa es m·s negativo que cualquier cosa. Demuestra lo difÌcil que es resistir al pecado.

 

Muchos amigos pierden demasiado tiempo evaluando los pecados de las otras personas. El hecho que las personas son incapaces de vivir vidas perfectas no son realmente noticias importantes. En vez de medir nuestras vidas con lo que hacen los hipÛcritas, necesitamos modelar nuestras vidas al estilo de vida de Aquel quien puso el ejemplo perfecto.

 

ìJes™s le dijo*: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mÌ.î (Juan 14:6 LBLA)